Por qué hacer una Valoración de tu Empresa

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Por qué hacer una Valoración de tu Empresa

Han pasado ya tres años desde que empecé mi negocio como joyera. Hace tiempo que tenía el proyecto, así que me lancé con un atractivo plan de empresa y con la idea, ya de partida de vender online.

Hace un par de meses un inversor me ha contactado interesado en participar en mi empresa y me ha pedido que hiciera una valoración financiera de mi negocio.

La verdad es que, hasta ese momento, no tenía ni idea de lo que era una valoración financiera. Está claro que le dije que sí, que no había ningún problema y que se la enviaría lo antes posible. En cuanto colgué me informé y pregunté para hacer cuanto antes una Valoración Financiera de mi empresa.

Una amiga que lleva más tiempo como autónoma me recomendó Cetefin, una consultora financiera empresarial que presta este tipo de servicios en mi ciudad. Es una de las cosas buenas de vivir en Albacete, que aquí entre unos y otros por el boca a boca es fácil llegar a los sitios de confianza.

Las Ventajas de hacer una Valoración Financiera si estás empezado con tu Negocio

No sé cómo no lo había hecho antes porque este análisis me ha resultado muy útil.

Es una forma muy efectiva de analizar los diferenciales de rentabilidad que finalmente incidirán en el valor de tu negocio y una forma de mejoramiento del valor de una empresa, pues conlleva un análisis de sus puntos débiles y marca por comparación las mejoras que se pueden introducir.

No se trata de presentar la evolución de tu patrimonio contable sino la de su valor. Este hecho es más relevante cuando hablamos de empresas cotizadas que están expuestas a los vaivenes de los mercados bursátiles, así como a las influencias externas de otros mercados que, a veces, no tienen nada que ver con las actividades que éstas realizan, ni tampoco con mejorar su rentabilidad.

Ahora bien, en mi caso que se trata de una pequeña PYME, este tipo de valoración ofrece datos muy interesantes. Sobre todo, si como en mi caso tienes inversores interesados o para mostrar a tus socios, especialmente si se trata de inversiones a largo plazo y, aunque sea de forma pasiva, puedan vigilar su inversión, el diferencial entre lo invertido, su cotización y el valor intrínseco de los títulos.

De este modo, puedes tener una idea clara y directa al analizar la evolución histórica de tus estados contables: balance, cuenta de pérdidas y ganancias y flujos de caja. Imprescindibles también en este análisis es la evolución de tu activo, pasivo exigible, fondo de maniobra, solvencia, rentabilidad, niveles de inversión y costos de explotación.

La situación externa y su influencia en la compañía (amenazas y oportunidades) situación interna de la misma (puntos fuertes y débiles) quedan más expuestos gracias a este tipo de análisis con lo que también es una forma de enfrentarse a la realidad del mercado, compararse con otras empresas de su sector o que desarrollen una actividad similar.