Vacaciones en Denia para hacer grupo

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Vacaciones en Denia para hacer grupo

En cualquier grupo de personas que trabaja de manera conjunta es importante que exista la amistad, el compañerismo, una buena comunicación y, en general, una gran disposición para cumplir los objetivos y llevarse bien. Los expertos aseguran que una vez cumplida con esta premisa, todo lo que la acompañe será positivo. Y es que un buen ambiente es también muy capaz de mover montañas.

Ni que decir tiene la importancia de conseguir un ambiente extraordinario entre todos aquellos que conforman la plantilla de una empresa. Hacer que todos los empleados no solo se respeten, sino que sean amigos, es una de las claves para garantizar un rendimiento  y unas ganas de trabajar enormes. Pero, ¿cómo conseguir formar ese ambiente? Realizar actividades de ocio conjuntas es imprescindible para hacer hueco y el empresario no debe perder la oportunidad para llevarlas a cabo.

En la actualidad soy el gerente de un pequeño restaurante situado en mi ciudad de nacimiento. Poseo una plantilla de cinco personas en total (incluyéndome a mí): dos atendiendo en las mesas, otras dos en la cocina y una más en la barra. Somos cinco personas con diferentes pensamientos, diferentes maneras de actuar y diferentes genios. En definitiva, cinco mundos completamente distintos.

¿Cuáles eran en un principio las consecuencias de ello? Por desgracia, un montón de discusiones. Discusiones que complicaban nuestro trabajo puesto que nos quedaban muchas reticencias y, además, pasábamos a no atender a los clientes con la sonrisa que debiéramos. Con discusiones de por medio a ninguno de los cinco nos agradaba estar en el trabajo y tener que soportar los reproches y riñas con otro de los miembros del staff del restaurante.

Como cabeza visible del restaurante, tenía que hacer algo para evitar que un ambiente así siguiera prodigándose. Comencé a pensar en alternativas para enterrar el hacha de guerra y se me ocurrió que quizá sería una buena alternativa viajar a la playa en el mes de septiembre todos juntos, una vez que hubiera pasado la época fuerte del negocio y que el agobio y el estrés que para los hosteleros supone el mes de agosto ya se hubiera esfumado.

Me parecía que uno de los mejores destinos podía ser Denia, localidad alicantina conocida por la cantidad de turistas que le rinden visita cada verano. Era un entorno perfecto para descansar durante unos días: playa, buen tiempo, relajación… Un entorno ideal, en definitiva, para hacer la clase de cosas en conjunto que sabía que podrían cambiar el mal ambiente que existía entre los empleados del restaurante.

Planteé la posibilidad de marcharnos juntos de vacaciones y los otros cuatro aceptaron, alegres. Por supuesto, los gastos de alojamiento corrían por cuenta de la empresa y por ello comencé a obtener información sobre diferentes alternativas. Era evidente que tenía que andar con mucho cuidado porque no podía gastarme una millonada en unas vacaciones. Pero ese miedo se esfumó cuando conseguí contactar con la inmobiliaria Romer Playa, una entidad encargada de vender o alquilar apartamentos en Denia.

Obtuve los datos de contacto de la entidad y llamé para preguntar por precios y, si me convencían las condiciones, alquilar un departamento para todos. Y así fue. Los apartamentos eran amplios y se encontraban en perfectas condiciones de habitabilidad, por lo que, atendiendo al bajo precio al que se encontraba su alquiler, era una auténtica ganga hacerse con uno de ellos.

Unas vacaciones necesarias

En total fueron cinco los días que pasamos en Denia. Días que marcaron un antes y un después en la relación entre las cinco personas que conformamos la plantilla de mi restaurante. Hubo momentos para todo: para acudir a la playa y tomar el sol, para salir de fiesta, para organizar una buena comida… Lo pasamos realmente bien, en un apartamento que realmente cumplió con todas nuestras expectativas.

Después de aquello, el ambiente en el restaurante ha cambiado por completo. Ya no hay malas caras ni malsonantes palabras. Ahora hay respeto, hay compañerismo. Hay amistad. Y eso es muy importante en el negocio. Todos acudimos al restaurante con una sonrisa y, en líneas generales, hacemos mejor nuestro trabajo. Y eso lo notan nuestros clientes.