Pan ecológico, conoce más…

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Pan ecológico, conoce más…

El pan es un alimento de lo más famoso y lleva siéndolo desde hace tiempo inmemorial. Lo cierto es que lleva siendo algo básico en la mesa de muchas civilizaciones. Ahora la industrialización ha conseguido que podamos disfrutar de múltiples variedades de pan.

El caso es que muchas veces el tener tanta cantidad, lo que ha terminado suponiendo es una reducción en cuanto a calidad de las variedad de pan.

Eso sí, se pueden lograr importantes aportes a nivel nutricional en los 3 ingredientes tan básicos como agua, sal y harina si se consume pan ecológico. Vamos a ver las características y los beneficios.

¿Qué es el pan ecológico?

Debemos saber que se le llama también pan biológico u orgánico. Es importante que se diferencia del industrial y también del artesano. Pensemos que la diferencia más importante que hay es que el pan ecológico se hace con ingredientes de gran calidad. Lo que hace que sea un pan con gran riqueza en algo tan importante como las proteínas, minerales y fibras.

Para su degustación es posible que se distingue:

El color suele ser de gran fuerza e intensidad, generalmente de color pardo, todo ello es resultado de que tenga una larga fermentación. Ese aroma de gran intensidad se produce por muchos microorganismos que lo que hacen es procurar la fermentación y el tiempo que va a tardar la masa en levar.

Lo que hace el contar con una corteza gruesa y crujiente ayuda a que pueda durar más tiempo fresca.

Si se quiere considerar que es un pan ecológico es necesario que se cumplan una serie de características a la hora de elaborarse:

Materias primas de cultivo ecológico

Es importante que no haya residuos químicos o transgénicos.

La fermentación exclusiva con levadura madre y tiempo, el cual puede llegar a ser mayor de 20 horas.

No se usan aditivos en ningún momento del proceso elaborador.

El gran secreto radica en la masa madre

Sin lugar a dudas, esta es la clave principal para elaborar este tipo de pan ecológico. Hablamos de un fermento creado partiendo del agua y la harina, solo eso. Lo único que podemos decir es que es necesario algo de paciencia, pues el fermento se consigue gracias a las bacterias existentes en la misma harina.

Con la masa madre podemos controlar el grado de acidez y se le puede dar el característico sabor que tiene el pan ecológico. El proceso es bastante sencillo, aunque si queremos probar a realizar masa madre, hay que armarse de bastante paciencia y se puede hacer en 5 días.

Clases de pan ecológico

Aquí los productores y expertos dicen que hay dos clases de pan que se pueden llamar ecológicos:

Pan de espelta: elaborar con harina integral y un poco de levadura prensada.

Pan de kamut: se cocina con harina integral, pero sin que haya ninguna clase de levadura.

Conoce los beneficios que tiene el pan ecológico

Debes saber que los panes que se hacen con masa madre tienen una serie de beneficios:

Es mejor su digestión, puesto que las bacterias de la levadura de la masa madre lo que hacen es predigerir el almidón de los granos de trigo.

Cuenta con una importante cantidad de ácido láctico que ayuda a la digestión y se aborben los minerales tales como el zinc, el magnesio y el potasio.

Cuenta con bastante menos gluten. Una fermentación dilatada lo que hace es descomponer el gluten y pasa a ser amicoácidos. Esto no significa que los celiacos pueden llegar a comer pan ecológico si el mismo se hace con harina de trigo. Todo esto es importante al asegurarse que el pan se va a terminar elaborando con ingredientes que no tengan gluten.

Propiedades del pan ecológico

Como nos dicen los profesionales panaderos de rincondelsegura.es, es importante usar materias primas que no tengan ningún tipo de residuos químicos ni transgénicos para que el pan tenga una buena calidad.

Se debe contar con el pan biológico, donde las materias primas sean de cultivo ecológico, así como una fermentación exclusiva con levadura madre y no tener aditivos ni usarlos en ningún momento del proceso elaborador.

Una alternativa de calidad, que cada vez más gente sabe consumir y aprovechar, pero que seamos sinceros, no todo el mundo recurre a él, por dudas, desconocimiento o por temas de precio, cuando estamos ante un pan que es de mucha mayor calidad y que da mucho que pensar.

¿Cómo es el pan que se come en la actualidad?

Ahora solemos hablar de un pan, que en la realidad está lejos de ser así. El deterioro del mismo no llega a alzar a la totalidad de fases de producción. Los tiempos modernos tienen muchas ventajas, eso sí, pero no debemos olvidar que también existen una serie de problemas, pues la mayor productividad hace que se quiera todo ahora y rápido.

El pan no es buen amigo de la prisa, por lo que de esta manera podemos entender que la gran velocidad a la hora de generar más y más pan hace que la calidad, por mucho que se intente baja de nivel.

En los campos

Se habla de la revolución verde, cuando se introducen los híbridos y la química, de tal forma que degrade la calidad a nivel nutricional de las semillas y la propia fertilidad en el suelo. Actualmente hay unas semillas que tienen un rendimiento mayor, pero que son híbridas, las cuales tienen glutamina, que es una proteína que lo que hace es tender a irritar las paredes del instestino y pocos minerales o vitaminas por unos suelos más pobres.

Se dan harinas que tienen escasa calidad en el pan, con pocos nutrientes y presencia de abonos y los plaguicidas de origen químico, que son los residuos que se quedan en los cereales.

Cuando hay mucho gluten en las harinas híbridas para que el pan sea de mayor esponjor y pase a hincharse más, a fin de que provoque intolerancia en el aparato digestivos en las personas que no toleran el exceso de gluten.

La intolerancia podemos decir que se llega a manifestar en el cansancio, diarreas, problemas de articulaciones, etc.

La molienda

Aquí lo que sucede es que el molino de cilindros lo que ha hecho es eliminar la utilización de la harina integral y también con ella el salvado y germen de trigo, con unos componentes mucho más nutritivos, que impide que se desarrollen de forma natural las levaduras.

Pensemos que cuando se extrae harina blanca sin germen y que se van a reducir entre el cincuenta o el cien por ciento de vitaminas, fibra y minerales. La harina blanca casi aporta solo almidón, que es un azúcar de combustión rápida y con un índice glucémico alto, que lo que hace es que se desgaste mucha insulina y reacciones de carácter hipoglucémico.

El consumo de pan blanco es bastante peor que comer terrones de azúcar al aumentar de manera importante los niveles de azúcar en la sangre, lo que termina por afectar al páncreas y provoca que haya picos de insulina, lo que hace que se puedan desarrollar en el futuro diabetes, obesidad y demás enfermedades del corazón.

Al elaborar el pan

Se usa levadura industrial para el ahorro de tiempo en la fermentación. Se le añaden también una serie de sustancias que compensen los nutrientes que se eliminen previamente, facilitando la fermentación, conservando la masa, el pan e incluso simulando el olor a pan.

Pensemos que el pan ha pasado a ser un producto que es muy industrializado, el cual ha terminado por perder muchas de sus cualidades a nivel nutritivo y saludable, degradándose el conocimiento y también la dignidad del oficio de los panaderos. De igual forma debemos pensar que se le echa demasiada sal, próxima a la cantidad máxima diaria que recomienda la OMS.

Una vez que se eliminan esos factores que eran los culpables de que el pan sea un alimento completo, el mismo pasa a ser un alimento de lo más superfluo. La dieta lo que hace es compensar el déficit de proteínas y también azúcares que tiene el pan industrial de harina blanca, lo que se obtiene gracias a un gran consumo de carnes y dulces.

La sustitución es una de las causas de varias enfermedades de carácter alimentario que suelen ser las que se producen en los países ricos, cuyo origen es una dieta que lo que ha hecho ha sido tirar por la borda la dieta mediterránea y el pan verdadero, El paladar que es maleducado, lo que hace es rechazar el sabor el auténtico pan al no estar tan salado, ni tan dulce ni esponjoso.

Deseamos que después de todo lo que hemos dicho, ahora parece que puede quedar más claro el beneficio que tiene el pan ecológico, pues es más cercano a aquel clásico pan que recordamos y que era el de toda la vida. Ahora hay de muchos tipos, pero las calidades son otra cosa, por lo que estamos ante una vida de lo más interesante por la que hay que apostar