El resurgir de la Coctelería Clásica

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El resurgir de la Coctelería Clásica

Mezcla de diferentes sabores y colores, cada cóctel viene acompañado también de una mezcla de historias.

Los cócteles de siempre nos esperan para endulzar nuestros paladares y darle un delicioso toque final a una buena cena.

Son muchos los locales que vuelven a los cócteles clásicos, cócteles cuyas fórmulas se diseñaron con cuidado y que están llenos de anécdotas y leyendas.

El mundo de la coctelería era un completo misterio para mí, nunca me había adentrado a las historias detrás de cada mezcla y menos aún distinguir entre cócteles clásicos o nuevos.

Fue una pequeña coctelería que descubrí por unos amigos la que tuvo la culpa de convertirme en toda una seguidora de estas dulces y riquísimas delicias de licor.

Se trata de una pequeña coctelería decorada con mucho gusto y en la que se respira el aire de la tradición y las buenas historias. Su dueño, un elegante hombre de negocios, era un enamorado de los años 20, de los locales de jazz y de la buena gastronomía.

Se había inspirado en la más pura cultura del cóctel y nos contaba las leyendas e historias de cada mezcla, de cada nombre desde el Margarita al Black Russian.

Nos quedábamos absortos descubriendo la historia detrás de un mojito, al tiempo que lo degustábamos como nunca antes.

Sin duda, era una coctelería diferente, hasta las copas tenían unos diseños extraordinarios, no pude evitar preguntarle dónde las había conseguido para encargar algunas para mí. Me comentó que siempre encargaba sus copas en Giona Premium Glass una marca de cristalería profesional con mucha tradición y con unos claros principios de alta calidad, diseño y resistencia.

Cocktails con historia

Según nos contó el dueño de la coctelería, los primeros cócteles se remontan a más de 300 años atrás, de hecho, no existe consenso en el origen de su nombre, si bien la versión más extendida apunta a la Inglaterra de 1700, en las tabernas a las que iban los marineros.

Estas tabernas tenían unas barricas con la mezcla de todo el líquido alcohólico que sobraba de las barricas buenas. Al parecer, en aquella época se trataba de una bebida para bandidos y piratas.

Por otra parte, en inglés cock es sinónimo de “gallo”, pero también de “tapón de barril” y, ya que se empleaban los finales de bebidas de distintos barriles para hacer las mezclas, empezaron a llamarles “cocktailes”.

Mis cócteles favoritos no solo en sabor sino por sus historias eran el Black Russian, todo un clásico de la Guerra Fría, apareció por primera vez en 1949 de manos de Gustave Tops, el barman que creó este cóctel en honor a Perle Mosta, embajador de los EEUU en Luxemburgo, por entonces. El nombre se debe a la presencia de vodka, bebida rusa por excelencia, así como al tinte oscuro que adquiere al añadir licor café.

Otro de mis cócteles favoritos es la Piña Colada, bebida emblemática de Puerto Rico que se inventó el 16 de agosto de 1954 en el Beachcomber Bar en el Hotel Caribe Hilton de la ciudad de San Juan. El hotel había encargado a Ramón “Monchito” Marrao que creara una bebida única que se convirtiera en la bebida exclusiva del hotel. Tras varios meses de intentos, finalmente dio con la mezcla perfecta. Tal fue su éxito que, en 1978, el gobierno de Puerto Rico la declaró bebida oficial.

En mi lista de cócteles imprescindibles en toda fiesta no podía faltar, el mojito. Cóctel cubano donde los haya, mezcla de ron, azúcar, menta, lima y soda. Una delicia perfecta para las fiestas veraniegas. Fue inventado en la Bodeguita del Medio en la Habana donde Ernest Hemingway solía beber. Otros adictos al mojito fueron Brigitte Bardot, Nat King Cole, Jimmy Duarte, Erroll Flynn, entre otros.

En definitiva, la experiencia de la coctelería no solo tiene mucha historia a sus espaldas, sobre todo tiene fórmulas mágicas, capaces de convertir varios sabores en una explosión de sabor y gusto.

Como nos recordó el dueño de esta pequeña coctelería que me abrió las puertas a este mundo de sabrosas delicias en vistosas copas, la clave de todo genio de la mixología está en tener una buena serie de fórmulas de referencia.

De hecho, la mejor mezcla de todas las que ha conseguido este experimentado barman es la vuelta a la coctelería clásica y a sus historias más fascinantes.