Disculpe, ¿por qué pita mi toalla?

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Disculpe, ¿por qué pita mi toalla?

En 2010, una compañía con sede en Miami empezó a experimentar con etiquetas equipadas son chips RFID, lo que permite rastrear estos artículos y saber cuando están por salir del hotel sin autorización. Esto que comenzó como un proyecto, al día del hoy ha sido adoptado por una gran cantidad de compañías, las cuales se dedican a la fabricación de estas etiquetas, porque cada vez hay más hoteles interesados en adoptar esta tecnología.

La inversión que tiene que llevar a cabo un hotel por adoptar este tecnología no es nada barata, ya que dependiendo del tamaño puede arrancar desde los 500 mil dólares, hasta los 2 millones, ya que no se trata sólo de los chips, sino que se necesita toda una infraestructura que dé seguimiento en tiempo real. Cada etiqueta soporta hasta 300 ciclos de lavado, su adopción ha representado una importante disminución en el robo de estos artículos, donde además, también sirven para tener un control en los inventarios del hotel.

Pero a veces la adopción e implementación de tecnología puede traer otro tipo de riesgos y factores que no se tenían contemplados en un inicio, ya que determinados chip RFID pueden extraerse, escanearse y rescribirse la información, y en estos casos de nada sirve tener un chip RFID, ya que la toalla puede desaparecer como otra cualquiera.

Por lo tanto, la conclusión a la que se puede llegar es que los hoteles pueden apostar por tecnologías para evitar los robos, y es algo muy positivo, pues no podemos quejarnos de que un hotel es caro si tiene que estar reponiendo las toallas, albornoces y otros elementos que se pueden reutilizar.

Pero de nada sirve que los hoteles inviertan grandes cantidades de dinero si luego los chips que hay en toallas y albornoces pueden inutilizarse. Aquí el culpable no es el hotel, sino la empresa de seguridad con la que trabajan que no han introducido un chip RFID lo suficientemente seguro para que no pueda ser pirateados.

Cuándo debemos adoptar una nueva tecnología

Si seguimos el ejemplo de las toallas, nos encontramos que los hoteles tienen que invertir un dinero que puede que no sea siempre fácil de recuperar. Y es por eso que la mayoría de hoteles siguen utilizando toallas de alta calidad, ya que en el mercado hay soluciones muy válidas.

En este sentido podemos nombrar a varias empresas, pero sin duda una de las más conocidas en el sector hotelero es Mas Que Toallas, cuya filosofía es ofrecer la mejor calidad al mejor precio en productos tejidos en 100% de algodón, con la garantía de un proceso de fabricación en el que se cuidan todos los detalles para garantizar el resultado final.

Por lo tanto, la pregunta es, ¿cuándo una empresa debe de adoptar una tecnología que acaba de salir al mercado? La respuesta puede orientarse desde varios puntos de vista, pues hay que tener en cuenta que cada empresa tiene unas necesidades, presupuestos y también necesidades.

La necesidad marca el momento en el que una empresa puede implantar una tecnología que acaba de salir al mercado, ya que si soluciona un problema o mejora la eficiencia, la inversión va a poder recuperarse más rápidamente. Pero si no hay una necesidad concreta hay que tener en cuenta el coste de esta, ya que las tecnologías con el paso del tiempo van bajando de precio hasta un punto en el que las empresas pueden permitirse de manera general su implantación.

Pero introducir una nueva tecnología no es algo tan sencillo como puede pensar, y al contrario de lo que muchos consumidores y empresarios puedan pensarse, la inversión en otras áreas diferentes a la que se aplica la tecnología puede ser incluso mayor que el valor de esta.

Esto ha pasado en los últimos años con la digitalización y la apertura al comercio online de las empresas. Montar una tienda online no es algo tan sencillo como montar la tienda, sino que se tiene que tener en cuenta que el aumento en el volumen de pedidos va a requerir más personal para poder completar los pedidos con éxito. Además, se requieren unas inversiones en infraestructura para dar cabida a un stock mayor, ya que no vale tener las mismas cantidades de productos. Por no hablar de la logística, un sector que a pesar de que se ha desarrollado bastante, puede ser costoso.

En conclusión, a través de las toallas con RFID hemos podido ver la dificultad que existe en el mercado para introducir una nueva tecnología en la empresa. ¿Piensas que hay más factores a tener en cuenta cuando se quieren introducir nuevas tecnologías? No dudes en dejarnos tu opinión en los comentarios.