E-sports: una apuesta de futuro para los clubes deportivos

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E-sports: una apuesta de futuro para los clubes deportivos

Los conceptos de “juego”, “negocio” o “deporte” están cambiando a pasos agigantados en la actualidad. La aparición de unas nuevas tecnologías mucho más potentes que las anteriores, unida a la espléndida irrupción de los e-sports y a la fuerte inversión privada que se está realizando en este sector desde hace algunos años están poniendo de manifiesto una transformación de lo que entendemos por deporte.

Motivados por las nuevas oportunidades de diversificación que ofrecen los e-sports, algunos clubes deportivos, como el Baskonia –uno de los equipos de baloncesto más grandes de nuestro país– o la Real Unión de Irún –un histórico del fútbol español, campeón tres veces de la Copa del Rey–, ya han fundado sus respectivas secciones para los ‘gamers’, una moda de la que pronto se harán eco los grandes clubes deportivos del país, como el Real Madrid o el Barcelona.

Manejando este volumen de información, y teniendo en cuenta las posibilidades que tiene un club para crecer mediante los e-sports, empecé a pensar en imitar el modelo para el equipo de fútbol que presido desde algunos años y que compite en Tercera División, la cuarta categoría en orden de importancia dentro del panorama del balompié español.

Trasladé la idea a la Junta Directiva de mi entidad y, tras varios debates, la respuesta terminó siendo negativa. Yo, que estaba convencido de que la propuesta saldría adelante con el respaldo de muchos de mis compañeros, me había llevado una decepción importante. Sabía que podía ser muy beneficioso para el equipo fundar una sección de e-sports, sobre todo por motivos de publicidad. No obstante, el alto coste de la operación (adquisición de ordenadores, pago de licencias y otros gastos derivados) daba al traste con mis ilusiones. Pero esto no me iba a impedir cesar en mi empeño.

La clave consistía en reducir ese coste de entrada del que os hablaba, especialmente en la partida de los ordenadores. Para participar en eventos relacionados con los “deportes electrónicos” necesitábamos computadoras que estuviesen equipadas con una buena tarjeta gráfica para juegos, algo que normalmente se cotiza muy alto. Pero con la información adecuada, siempre es posible adquirir un muy buen producto a un precio no demasiado alto. Yo iba a ser el encargado de demostrarle a los directivos del equipo que esto era posible.

E iba a serlo gracias a WhatsPC, una tienda de informática que era especialista en suministrar ordenadores como los que estábamos buscando: preparados para gamers. Pedí un presupuesto para conocer por cuánto dinero nos saldría comprar una serie de dichos productos para fundar nuestra sección de e-sports. Al ser consciente de que no implicaba un gasto enorme, decidí volver a abrir el debate en la Junta Directiva del club. En esta ocasión la suerte iba a ser muy diferente.

Los e-sports, cada vez más beneficiosos

En el nuevo debate, las opiniones de los directivos cambiaron por completo. Observaban con sorpresa el presupuesto que les había hecho llegar. Un presupuesto que les invitaba a contemplar el futuro de una manera muy diferente. Tras el debate, prácticamente la unanimidad de los presentes estaba a favor de definir un proyecto para que nuestro club contara, además de con la sección de fútbol, con otra sección dedicada a los deportes electrónicos.

El acierto, al menos durante los primeros meses del plan, ha sido rotundo. Hemos ingresado por publicidad bastante más dinero del que tuvimos que invertir en la compra de los ordenadores y el pago de las licencias, por lo que el club –que recordemos que no deja de ser una empresa– se ha visto reforzado económicamente.

Además, la cantidad de gente joven que se ha “acercado” al club ha aumentado considerablemente, como prueban nuestros seguidores en diferentes redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram. Esto es lo más saludable que nos podía haber pasado debido a que no solo estamos obteniendo ganancias en la actualidad sino que, como valor añadido, estamos comenzando a edificar nuestro futuro. Así, el éxito nos aguarda. Seguro.