La mayoría de las empresas españolas quiere certificar la calidad de sus servicios

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La mayoría de las empresas españolas quiere certificar la calidad de sus servicios

Cuando una empresa intenta ganar volumen en el mercado, normalmente se tiene que tener en cuenta una serie de factores que son fundamentales a la hora de ganarse la confianza de la gente. La palabra que acabamos de usar, «confianza», es la clave para garantizar el futuro de un negocio. Y eso solo se puede conseguir mediante una fiabilidad y una garantía que hay que conseguir a través de una certificación. Con esa certificación bajo nuestro brazo, todo se ve de otra manera… y también nos ven desde fuera de otra manera.

En una información que fue publicada en la página web Pyme Empresario se informaba de cuál es la importancia de contar con una certificación. Generar confianza y credibilidad es el principal objetivo de contar con esa certificación y no cabe la menor duda de que eso no se consigue de la noche a la mañana. Hay que trabajar muy duro para adquirir los hábitos y productos necesarios para garantizar esa confianza. Si lo conseguimos, desde luego, tenemos mucho ganado en lo que tiene que ver con el respaldo que la gente demuestra tener para con nuestros productos y servicios.

Hasta hace no demasiado tiempo, eran muchas las empresas que no mostraban interés por todo lo que tiene que ver con la certificación y el reconocimiento de sus actividades, productos o servicios. Pero las cosas han cambiado y la clientela, en los momentos en los que nos encontramos, sí que valora que una empresa haya recibido una certificación por parte de alguien externo y objetivo. Los profesionales de EFC Spain nos han indicado que el número de empresas que quieren acceder a estas certificaciones ha crecido en el interior de nuestras fronteras y que lo ha hecho de un modo bastante rápido.

Hay que tener en cuenta que la gente es más desconfiada ahora que antes, así que es indispensable que tengamos en cuenta los beneficios que pueden venir asociados a una certificación objetiva. Es evidente que, de cara a nuestro público, es un paso muy importante que alguien haya reconocido todo lo que tiene que ver con nuestros productos y servicios. La mayoría de las empresas que cuentan con una certificación han visto cómo, de manera posterior a dicha certificación, se ha incrementado el volumen de ventas y de beneficios en una cantidad importante. ¿Y no es ese el objetivo que perseguimos?

Lo mejor de todo es que parece ser que, de cara a los próximos años, esas empresas que buscan una certificación se van a multiplicar como consecuencia del fortalecimiento de imagen que eso provoca. No nos extraña en absoluto que así sea. Ya son muchos los negocios que están trabajando en ello y que tienen como principal objetivo conseguir esa certificación más pronto que tarde. Para que luego digan que no es fundamental contar con un apoyo como el que supone esa certificación. Puede ser la diferencia entre el éxito más rotundo y el fracaso más estrepitoso en el ejercicio de una actividad por parte de una empresa.

Apto para todos los sectores 

Hay algo que debemos tener en cuenta: todo lo que venimos hablando es una cuestión que resulta de especial interés para todos los sectores, sin excepción. No cabe la menor duda de que la calidad en los productos y en los procesos es algo de importancia en cualquier actividad y que un profesional, con independencia de cuál sea su puesto y la empresa para la que trabaje, procura que la calidad sea parte de su trabajo. Está claro que, si trabajamos de un modo ideal y pensando en el consumidor final, vamos a tener mucho más cerca conseguir que reconozcan nuestra labor.

Sería una verdadera lástima que, después de la gran cantidad de esfuerzos que requiere levantar una empresa y procurar que día a día sea rentable y nos aporte beneficios, no se obtenga esa confianza y credibilidad que son necesarias para alzarse con esos objetivos. Y, por desgracia, eso sigue pasando en muchas empresas de este país y de otros muchos países. Por eso, la certificación tiene una importancia tan grande y va a seguir disponiendo de una relevancia tan interesante para las empresas de la sociedad actual.

No nos cabe la menor duda de que buena parte de la buena fama de una cantidad muy importante de empresas europeas depende de certificaciones como de las que estamos hablando. Y ya estamos viendo que eso, en su caso, genera buena fama, beneficios y un futuro de lo más prometedor. Todo el mundo asocia un nombre como el de Alemania a una palabra como lo es «fiabilidad» y eso es algo que se han ganado las empresas del país teutón a pulso. Con las españolas tenemos que seguir el mismo camino.